Muso y los fundadores de la UFM entendían muy bien que las ideas tienen consecuencias. Que si Guatemala llegara a gozar de prosperidad, sería necesario que un grupo de personas influyentes comprendieran, de manera muy clara, los principios éticos, jurídicos y económicos de una sociedad de personas libres y responsables, y construyeran desde ellos. Quizá no fueron el Muso y sus amigos los únicos que en aquella época tenían estas ideas, pero sí fueron los únicos en aventurarse a fundar una universidad con la misión expresa de enseñar y difundir dichos principios.


Giancarlo Ibárgüen S.